Los monocepillos con operador a bordo trabajan en general con baterías de 36 voltios y su diseño garantiza al operador extrema visibilidad y un rendimiento de hasta 4.000 metros cuadrados. Son ideales para pulir pavimentos de espacios grandes, y con su disco de arrastre de 69 centímetros pueden trabajar de modo silencioso, dejando las superficies completamente pulidas. Contienen un sistema de aspiración del polvo y un filtro bolsa desechable que recoge el polvo producido evitando así liberar los desechos al medio ambiente. Estos monocepillos también son ideales para pisos irregulares, ya que sus controles permiten la regulación de tres niveles de presión de los cepillos y la bancada tiene un gato conectado con la marcha que le permite ascender y descender automáticamente de acuerdo a la necesidad.